El consejo fundamental para los amantes del senderismo es el siguiente: no vayas solo y siempre que alguien sepa donde vas. Llévate un móvil y recuerda, ante cualquier emergencia, marca el 112.
Planifica la excursión con cálculos realistas y mira el parte metereológico, sin olvidar que en la montaña puedes sufrir cambios bruscos de tiempo.
Siempre, siempre llevar el equipo adecuado: protección solar, gorro y gafas en verano; en invierno, ropa de abrigo que puedas “descaparte”; un calzado adecuado y algo para la lluvia.
Para enfocar cualquier problema de comida o una eventual pérdida, es imprescindible proveerse de agua y comida con alto valor energético (frutos secos, chocolate, barritas de cereales con miel), pero no sobrecargue la mochila, lleve solo lo estrictamente necesario.
Siga los senderos establecidos y, si no posee un equipo adecuado, no se aventure, puede encontrarse con problemas. En caso de senderos cuesta arriba, no se desespere y no intente mantener el mismo ritmo que en llano, ya que podrá agotarse antes de tiempo. Si ha de sortear obstáculos, máxima precaución. Los ríos, por ejemplo, no deberemos vadearlos sin protección extra en caso de que nos llegue el agua por encima de la rodilla.
Por favor, llévate tu basura, deja el sendero tal y como te lo habías encontrado, no molestes a los animales y ten mucho cuidado con las plantas. Cuida del medioambiente.
Puede encontrarse con accidentes atmosféricos tales como tormentas eléctricas, lluvia o niebla. En el caso de ser sorprendido por una tormenta eléctrica deberemos deshacernos de los elementos metálicos y buscar siempre lugares bajos y descampados, y evitar los árboles. Y en el caso de que nos coja la niebla, extreme la precaución, descienda hacia un río y sígalo, ya que suele llevar a las poblaciones de la zona.
Si nos coge la noche en la montaña, deberemos buscar un refugio entre los árboles o en algún cobertizo y quedarse quieto hasta que amanezca.